Siempre fuí un entusiasta de la Navidad, a pesar de que no puedo decir que alguna vez fue una fecha memorable o algo por el estilo. Sin embargo, la alegría de la gente, el olor a pólvora, las novenas, las luces y todo lo que caracteriza estas fechas me agradaba.
Sin embargo, pasar festividades durante una enfermedad, es una empresa bastante complicada, ya que desafortunadamente no he permitido que mi familia tenga la alegría que debería tener. Mi madre y mi hermana no hacen mas que llorar pidiéndole a Dios salud para mí, o al menos, la disminución del dolor que me atormenta constantemente.
Así, la navidad no ha sido Feliz este año, ojalá la enfermedad se hubiera demorado al menos dos meses mas, para poder haber disfrutado éstas ferias en familia y con la alegría que se merece.
No hay comentarios:
Publicar un comentario